Seba Escribe.

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Historia de los Bomberos y el Fuego Chiquito

Un dia los bomberos fueron a casa de Seba. Cuando llegaron le preguntaron a Seba,
— Seba tu nos ayudar a apagar el fuego? Y Seba dijo –¡Sí! Y entonces los bomberos le dieron unas botas negras, y un casco rojo y amarillo y una camisa amarilla y unos pantalones rojos y amarillos y Seba se montó en el camión de los bomberos. El camion de los bomberos corrió bieeen rapido haciendo uuuiiiiuuuiiiuuuiiiu y despues llegaron al edificio amarillo. Los bomberos le dijeron a Seba que apagara el fuego chiquito.

Era una vela. En el bizcocho.  Era el cumpleaños de Seba.
Y Seba apagó la vela.
Fin.
– Seba
01/25/2014

Vincit qui Patitur

kick chess piece standing
Photo by George Becker 

Tengo miedo
al entremedio
del enamoramiento
y el amor

Porque…

Porque exponerse activa epinefrina…adrenalina…
porque cada vez que hacemos una movida
en la tabla se excita otra hormona, y otra mas
que facilita la poesía

Pero no es eso…
Son los matices del centro los que me agitan.

La templanza es mi peor enemiga.

Tanta paz me tiene en vigilia
ahi, pendiente del golpe que me diga
que solo es un sueño…

Pero poeta que no tiene problemas
los imagina.

Yo tambien llevo una vida de tormentas cognitivas
tanto así que la calma me desespera
– me acostumbré a las pesadillas

Y ahora ¿qué?
Con tanta fortuna estoy confundida.

Tengo miedo
al entremedio
del enamoramiento
y el amor

Le temo al sigilo de tus heridas abiertas,
más aún por las mías.
Sómos mimesis de fracturas,
Aterrados por la ceguera.

Pero aquí en la neblina
el amor podría prevalecer sobre la locura,
quisiera escoger la fe que rompe malos ciclos
y no el miedo que los perpetúa.

Pero aún
tengo miedo
al entremedio
del enamoramiento
y el amor.

Aquí, despues del arranque de poesía
no hay mas hormona de ayuda.
La diferencia entre la incertidumbre
y la resiliencia es la acción.
Es someterse a la merced
de la voluntad pura.

 

Escritura Automática: Desde la Nada

 Desde la Nada

Estoy cansada. 

Sentada sobre la húmeda grama,

La tierra hostil con hormigas bravas

 

¡Cuánto quisiera llamarles hermanas!

 

Me atacan con diminutas pinzas,

Cada grano de este verdor me rechaza

Las flores, las ramas, las hojas del pasto 

Me rozan con malicia, 

desgarran la superficie de mis brazos 

con sutileza

 

Tengo sueño de tanto rechazo

El silencio no me consuela

El ruido me hace daño

Escucho cada paso sobre el césped arrugado

Cada niño compite por una meta 

Corren, juntos, jugando

Recordándome

Lo cansada que estoy

De estar compitiendo con otros

El paisaje me rechaza como nunca antes

Mis labios perciben el canto airado de los arboles con un sorbo de asco

Tanto cielo limpio y tan poca certeza

En mi corazón hay algo fracturado

 

Esta ola de dudas 

jamás había durado tanto…

 

Todavía estoy esperando

Por la mente creativa que se active

Y me salve de la mente en blanco

La experiencia, en mi mente, 

no se esta registrando.

Estoy viviendo pero más estoy olvidando.

Estoy desconectada de mis sentires.

Estoy desconectada de cada

 roce de rocío sobre mis manos.

Estoy desconectada de todo, 

ahogándome en la nada.

 

Nada me importa.

 Siento que estoy olvidando

 el amorío que una vez sentí por la vida.

Olvidando…la hoja que se suelta en la brisa

 y me encuentra.

 La brisa que me escupe el rostro con melodías.

El calor y el frío intercambian

Sus entradas.

 

El caos tiene todas las temperaturas.

 

No me recuerdo.

Pero no me importa.

En la niebla hasta la voz 

del instinto está anestesiada. 

Lo que quedaba de mi, 

se ahogó

en la nada.

 Ahora solo quedan

 máscaras automatizadas. 

 

Olvidé como se siente…

 

Tener una meta que valiera la pena

Que me salvara..

Mantenerse de pie

Mientras el mundo cae

Pero olvido, y poco a poco

Ruego mejor quedar olvidada

 

En este paisaje,

Lleno de color esperanza

Me sentí rechazada.

 

No recuerdo como volver a casa.