Lente

NOVIEMBRE 2014

La persona que el ama
Soy y no soy yo
El lente del alma ajusta
El contraste y la exposición
De la luz, la sombra, y los gamas

La persona que el ama
Le es recíproca al exponente
Un papel arrugado
Que intenta alisarse
Con algo pesado

Soy y no soy
Ojos fieros
Tras entintados lentes

La persona que el ama
Es una escala ascendente
Cromática y colorida
Una voz desafinada
Por estar tan silente

La persona que el ama
Rechaza correr hacia el frente
Para caminar a su lado
Soy y no soy
Un corsel tropezando con las olas
intentando ser hipocampo

La persona que el ama
es un espejismo sin perdón
le pesa el antifaz, las ganas
la melancolía de ser un error

La persona que el ama
soy y no soy yo
el lente del alma ajusta,
el contraste la exposición
refracta la luz que realmente emana
para amortiguar la irritación
para no alterar la calma
para no sacrificar el amor…

es por eso que estoy fragmentada
y a la vez es por eso
que estoy y no estoy

Te voy a Regalar una Memoria

Frida Khalo.
The Two Fridas, 1939


(Escrito en las páginas de un cuaderno confiscado)

Sábado 19 de noviembre del 2016
2:20am
Querida Xaymara,

Disculpa que invada tu cuaderno. Sé que casi no me conoces, pero quizás mi imposición lo haya decidido el destino y no yo. Que difícil debe ser escribir junto a una extraña y qué atrevida debo ser para halarte hacia mis letras, en tu espacio, con tu tinta, tu pluma, tus líneas, pero la espontaneidad nunca arrepiente, siempre vale la pena. No importa la dimensión en la que nos hallemos, escribirte siempre habrá valido la pena y no hay nada más hermoso que una carta escrita a puño y letra.

Desde que comencé a escribirte esta carta tuve un propósito en mente: regalarte una memoria. Quise dar este paso tan agigantado, tan vulnerable, así, de la nada. Regalarte una de mis más preciadas memorias solo porque… me parece que la mereces. Mereces una memoria incondicional. Quizás estoy equivocada, quizás no, es cuestión de fe. (Hace tiempo aprendí que debería enfocar mi fe en las personas de carne y hueso, pero eso es otra memoria para contar en otra carta). Te voy a compartir este pedazo de mí, porque la escritura siempre conlleva un acto de reminiscencia. ¿Y para eso estamos hoy aquí no? Estamos escribiéndonos para recordarnos.

Recuerdo cuando estaba en cuarto año de escuela superior. Mi clase graduanda…digamos que no me comprendían. No me trataban mal porque yo me marginaba, pero sé que fui testigo de muchos abusos de estudiantes como tú y como yo que fueron juzgados por ser diferentes. Yo siempre logré enajenarme de esos círculos. Recuerdo una vez en la hora del recreo que comencé un juego al azar de pantomima con ella. Ella se encontraba en el balcón del tercer piso del pasillo escolar y yo en el campo desde abajo me dedicaba a tirarle besos, como si yo fuera Romeo y ella Julieta.

Yo le amé. ¿Sabes? Esa mujer sabe cómo funciona mi cabeza. Lo nuestro era una amistad de esas que retienen la pureza de la infancia, sin celos, sin drama, ella sin vergüenza (o quizás con un poco de vergüenza) me tiraba flechazos imaginarios y yo los esquivaba. Le devolvía los golpes, recargaba mis armas y con las palmas llenas de aire, yo jugaba y ella jugaba y éramos poesía consonante, éramos hermanas. Mientras tanto a mi alrededor se conglomeró el público. Los estudiantes se preguntaban que rayos estaba haciendo yo, danzando sobre la grama, lanzando besos y flechas imaginarias. Mi burbuja imaginaria me mantenía en calma. Con una pared entre medio de sus juicios y mis alegrías. Los sueños, los versos, los besos y las flechas se fueron convirtiendo en un juego; un partido de pelota.

La multitud que más me juzgaba eran mis gradas. Me tildaron de demente y me aclamaban en mi locura, mi trance, embriagada de amor e inocencia yo les invitaba a que se me unieran, que jugaran conmigo a la locura, que jugaran conmigo al amor invisible. Pero nadie se me unía. Ella tiraba besos desde su cómodo balcón fuera del escrutinio, y yo abajo bateaba sus besos. Los observaba volar en alguna dirección. Dos o tres los bateé como homeruns y dos o tres fueron fouls.Y yo bateaba y era árbitro simultáneamente. Mis gritos de frustración y alegría se llevaron la mayor atención del público que se mantuvieron atentos a mi espectáculo. Yo necesitaba un equipo que velara las bases que me inventé, necesitaba un bateador que no tuviera miedo a fallar. Hice un llamado al público a que cruzaran mi burbuja, que soltaran la vergüenza y que formasen parte de mi equipo. Desde luego, estábamos ganando. Ellos aplaudían con cada batazo, cada carrera, pero nadie quería jugar. Nadie se atrevió.

Entonces sonó el timbre y entre risas se fueron dejándome sola, en la sombra, arrancándome de la única dimensión en la que puedo existir. Normalmente estoy ajena a todos, ella, mi amada amiga no me abandonó, pero no creo que llegó a cruzar la línea atrevida que divide la poesía de la realidad. Ese día aprendí realmente a estar sola. Aprendí a amar la pantomima, aprendí a amar las aclamaciones aunque lejanas, aprendí a amar la multiplicidad de mi vida, cuando las burlas se contagian, aprendí, Xaymara, que el amor más puro lo encuentras en la soledad. En el recreo, en la pantomima, en el juego, lo encuentras en tu burbuja y no en la de nadie más. Los peores testigos algunas veces son la mejor audiencia. Yo solo quería jugar. Ser feliz fuera de las haciendas de crueles pupilas que solo te quieren esclavizar con timidez, con callar.  Pero yo crucé, Xaymara. No escapé. ¿Entiendes? No me escapé. Me atreví a desear algo inasequible a sabiendas de que me iba a decepcionar. Fito Paez una vez escribió que el hombre se hace fuerte cuando se decepciona. Y solo el fuerte, el decepcionado, aprende a amar de verdad.

Por esto te escribo, por eso me impongo en tu vida con mis memorias. Porque te amo.
No te asustes. No es una declaración de amor…Bueno… sí lo es. Pero es una declaración a la Narrativas Emergentes. Rompiendo forma y contratos y contextos sociales, te digo que te amo sin ataduras, sin tabúes, te lo digo con la más sincera inocencia. Te digo que te amo porque quiero ser más fuerte. Porque quiero ser más valiente. Y me atrevo a amarte sin conocerte, porque siempre es mejor comenzar amando. Porque quiero presentarme con originalidad.
A puño y letra, esta noche te escribo para recordarte que eres genial y que ojalá que nadie que diga lo contrario pero si alguien lo hace, te reto a que juegues con pantomima y le lances un beso. Te reto a que ames con fervor en este mundo tan hostil, tan cruel, en este mundo que no te da una razón para tener fe, este mundo que no te da nada en que creer. Vístete de soledad, en tu burbuja de arte, enajénate de las burlas del mundo que no quieren jugar, y demuéstrale a todos que quedarse en las gradas juzgando a los que enriquecemos el mundo con otras dimensiones es una pérdida de tiempo. Amar duele pero siempre se extiende, siempre es contagioso, y contagiar el amor siempre es más fácil para nosotros los artistas, y esa energía, nunca es en vano. Te contagio mi amor de extraña y haciendo esto desde el fondo de mi corazón, te doy las gracias.

Gracias por escribir junto a mí.
Gracias por vestir tu capa roja.
Y ahora, más aún gracias
por albergar mis memorias.

Amorosamente,
Krystel Bravo

Letter to My Boyfriend’s Anxiety

Unwelcome Anxiety,

It’s been a long time since we’ve made such an unfortunate acquaintance. Since our beginnings I believe I’ve shown cordial tolerance to your jarring interruptions, your unquenchable thirst for attention, but most of all your undying self-centeredness. I have been friendly and understanding of your long-term relationship with him, but I refuse to accommodate you any longer.

Today I say, enough.

I will not stand for your influence. I will not stand for the horribly tinted lenses through which you force him to perceive the world. The world is not a red and gray landscape festering with disease and danger. You’ve highjacked his nervous system, his thyroid, his heart, and you’ve injected yourself like faux neuropathy to stroll about; his veins your red carpet, his lugs your marionettes. You’ve invaded my boyfriend with the full force of your venom, without a choice of fight or flight, only freeze. Only Safe Mode. Only quiet. Only Hibernate. Only Danger or Nothing.

Yet, there is so much more to him other than his overactive nerves. You only offer a life of Noir and Prosopagnosia, and we will not compete in your game of polarities.
Life is full of an  inordinate amount of subtext and joy. And I will make it my mission to inspire him to merge nuances. I will stand beside him in the battle to overthrow your reign of terror.

He is not yours to embrace, your advice is not welcome, your opinion is dull and redundant. You are nothing but a liar and I will not falter until you are evicted, until your word means nothing to him. You offer nothing but libel and toxicity. I speak for him because you’ve got your claws digging around his mouth, while you pretend that your voice is his voice, your wish is his wish.

We are not in an open relationship. We have never invited you nor your depressive sister to take part of our care. So I say enough. Enough to your imaginary reasons to not go outside his room, to your imaginary reasons why he might die between the ages of 27 and 35, enough to your unintelligible whispers, your fight or flight Russian roulette, your 3 am shivers, your obsession with Web MD.
Enough.

He IS worthy. He IS healthy. He IS smart. He IS amazing. He IS kind. He IS loved
But most of all:
HE IS NOT BROKEN.

Nothing you say or do will change that fact.
This is not a playground for your existential orgies.
We’re done.
And so are you.

Let this letter serve as an official request to cease and desist any and all contact with him. This letter is to inform you that your harassing and intimidating actions against my boyfriend have become unbearable. Such behavior is completely unacceptable and will not be tolerated in any way, shape or form. Please note that he has the right to remain free from your browbeating tactics and we will take responsibility upon ourselves to protect that right.

Disdainfully,

Krystel J. Bravo

Ps.
Kindly eat shit and die.