Ambiciones

SEPTIEMBRE 2019

Son estos días (los que aparecen como una perla, un eclipse o una estrella fugaz) los que combustionan el alma.
Este tipo de ignición que se da al motor sedentario para calentarlo por motivo de mantenimiento.

Mi espiritu no se cansa aún de la marejada de la ambicion y todo lo que me falta por aportar.
Mientras intermitente tenga sesiones de mantenimiento, donde pueda recargarme de humanidad, de luz, de trazos y color, y un regazo calido y recogido que albergue mi pesada mente, entonces me recuerdo. 

Me hace falta paciencia.
Me hacen falta esos momentos de pausa donde le permito a mi mente recordar que estoy en construcción. Soy un proyecto en construccion y me falta mucho por descubrir todo lo que puedo aportar. Quisiera no sentirme tan inadecuada, torpe, como un recien nacido. Si.. asi es.. quise renacer en un nuevo mundo ya trotando, lista para el asecho, para la caza, pero olvide en qué consisten los inicios. Me aterra todo lo que me falta por poner el practica, la experiencia, el desdén que me esculpe con carácter y resiliencia, me faltan tormentas por cazar y no tengo paciencia para mas espera. 
Mi ambicion es nueva y a duras penas voy aprendiendo a controlarla, a canalizarla, es un hambre que solo habia experimentado una vez en mi pasado.
Tenacidad es aguzar la postura. Estrechar los brazos al andén, abrir las manos y atreverse a recibir el suelo con golpes y torbellinos, el peso de la caída es el único parámetro en el criterio del éxito. Es confiar en la memoria, de lo que has practicado una y otra vez, es incansable perspicacia, donde el fracaso no es fracaso, sino un camino que no exploré bien y tengo que volver a revisar. 
Es tener algo que perder.
Sacrificar la comodidad, la formula, la rutina ordenada y lisa, por una vereda no iluminada, confiando solo en el movimiento de tus pies. Confiando que el peso de tu caida quede balanceado sobre cada paso, independientemente si el terreno este preparado para ti o no. 

El mundo de los numeros es un mundo cruel. 

El mercado es un mundo sin piedad, sin humanidad, solo anarquía corporativa. 
Siento cierta disonancia cognitiva: terror/ tenacidad, ambos lados de la misma enfocada moneda. 

En esos momentos de descanso, de mantenimiento, momentos tan sencillos como pequeñas sesiones de conversa, puedo descansar de tanta competencia. 
Puedo procesar los ¿por qué? que no me pregunto cuando me desespero aprendiendo los ¿Como?.

Es un reto. 
Da miedo entrar a un mundo tan frío, y pensar que de tanto inmiscuirse, te perderás a ti mismo.
Te obliga a cuestionar quien piensas que eres, los rasgos a los que te has adherido con recelo toda tu vida, y a reconsiderar que quizas esa definicion necesita ser mas inclusiva.
Algunas veces, le tengo miedo a la esperanza, por supersticion tal vez, por sentirme indigna de ese aliento.
Algunas veces.

Pero hoy no.
Hoy. solo tengo impaciencia y hambre. 

Categorías:Diarios

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